Habrás escuchado muchas veces que si tus padres tuvieron Diabetes Tipo 2, tú tienes muchas más posibilidades que el resto de personas de tener también Diabetes Tipo 2. Y es cierto. Pero no es seguro que sea solo por causas genéticas.
La genética afecta a este tipo de enfermedad que suele declararse a partir de los 50 años de edad, pero a su vez, también es cierto que tus hábitos de vida, tus costumbres, afectan y mucho a la apareciendo de la enfermedad. Y sobre todo a su crecimiento por efecto de la edad.
Depende en muchos casos de qué comes, de cómo comes, del tipo de ejercicio que haces, de cómo te afecta el estrés, de cómo duermes. Tú decides en todos estos temas, e inciden todos en esa Diabetes Tipo 2. En la aparición y en su desarrollo o crecimiento.
Es mala esa comida muy procesada, el no hacer ejercicio suficiente, los malos hábitos y el estrés diario y sin control. Incluso es malo tener horarios de alimentación negativos e irregulares, y eso posiblemente lo fuiste adquiriendo sin querer, a través de las formas que había en tu casa familiar.
No es solo la genética, no has heredado una enfermedad. También has heredado una forma de comportarte ante la vida, que favorece esa enfermedad.
A veces no has valorado con fuerza el control del peso, o los datos que empiezan a estar altos en el colesterol. En todo esto es fundamental escuchar a tu médico de familia, y hacerle caso.
Y aquí es donde tus decisiones pueden ayudarte ahora, cuando ya tienes la Diabetes Tipo 2, a que no crezca, a que sea más llevadera, a que no tengas que dependen —a partir de los 65 a 70 años— de excesivas medicaciones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario